Recuperación de criptomonedas robadas: cómo DriveSavers reconstruyó una frase semilla de Trezor a partir de 10 palabras faltantes
Desafío:
Reconstruir 10 palabras faltantes de la frase semilla de recuperación
Desafío:
Reconstruir 10 palabras faltantes de la frase semilla de recuperación
Proceso de recuperación:
Análisis forense de video y software propietario para la recuperación de criptomonedas
Esfuerzo final de recuperación:
5 horas a 28 mil millones de intentos por segundo
Resultado:
Todos los activos de criptomonedas fueron recuperados antes de que los ladrones pudieran acceder a la billetera
Los servicios de recuperación de criptomonedas de DriveSavers combinaron el análisis forense de video con software propietario de recuperación para resolver un problema de fuerza bruta que inicialmente se estimaba como computacionalmente inviable.
Unos ladrones robaron una caja fuerte que contenía tanto una billetera de hardware Trezor como una hoja de papel con la frase semilla de recuperación de 20 palabras. El cliente tenía una copia de las primeras 10 palabras. Las otras 10 debían reconstruirse con rapidez. Sin la frase completa, el cliente no tenía forma de restaurar la billetera en un dispositivo de reemplazo y asegurar los fondos antes de que los ladrones pudieran vaciarla.
Una billetera de hardware Trezor está protegida por un PIN en el propio dispositivo, pero la frase semilla de recuperación de 20 palabras es la copia de seguridad maestra. Cualquier persona que tenga la frase completa puede restaurar la billetera en un nuevo dispositivo y transferir los fondos. Reconstruir la frase era la única opción del cliente. Para los ladrones, la copia en papel era el camino más fácil hacia el activo digital: el dinero.
La frase semilla de este Trezor se derivaba de la lista de palabras de respaldo Shamir SLIP-0039, que contiene 1,024 palabras posibles. Con 10 posiciones conocidas faltantes, el número de combinaciones posibles era astronómicamente grande, lo que hacía que un ataque directo de fuerza bruta fuera impráctico.
En hardware estándar, aplicar fuerza bruta para encontrar las 10 palabras faltantes tomaría aproximadamente 803 billones de años. Incluso a un billón de intentos por segundo, la búsqueda se prolongaría durante unos 40 mil millones de años. Una búsqueda directa no era una opción viable. Era necesario reducir considerablemente el espacio de búsqueda antes de que el cómputo de alta velocidad pudiera cerrar la brecha.
Las cámaras de seguridad de la oficina grabaron al cliente mientras escribía la frase semilla. Este video era el único registro restante de las palabras faltantes.
Un equipo externo de análisis forense de video ya había examinado las grabaciones y determinó que la resolución era demasiado baja para identificar alguna de las palabras faltantes. Nada en el video mostraba con suficiente claridad la pluma sobre el papel como para leer el texto.
Los ingenieros de DriveSavers revisaron nuevamente las grabaciones, confirmaron las mismas limitaciones de lectura y analizaron qué otra información podían obtener. Muchas de las palabras se habían escrito con la mano del cliente casi por completo fuera de cámara. En las palabras que sí aparecían en cámara, la visibilidad variaba. En algunas se alcanzaba a ver la punta de la mano del cliente. En otras, solo se veía parte del pulgar.
Lo que las grabaciones sí mostraban con claridad era una parte de la tarjeta impresa de recuperación de Trezor, la cual proporcionaba una cuadrícula de caracteres consistente para cada posición de palabra; sin embargo, algunas marcas que parecían ser caracteres resultaron ser simplemente manchas de tinta.


La propia tarjeta impresa de recuperación de Trezor proporcionó un punto de referencia confiable, reduciendo el conjunto de candidatos para cada posición de palabra de 1,024 posibilidades a aproximadamente 200, según la longitud de los caracteres.
Para interpretar el movimiento limitado de la mano visible en el video, el equipo solicitó al cliente muestras adicionales de su escritura. La forma en que el cliente trazaba las letras resultó ser distintiva. Algunas letras las escribía de arriba hacia abajo, otras de abajo hacia arriba. Una incluía un trazo preliminar en forma de bucle que no formaba parte de la letra en sí. Otra tenía una forma más parecida a un rayo que a una curva típica.
En las posiciones donde se observaba parcialmente el movimiento de la mano, los ingenieros utilizaron estos patrones para eliminar candidatos incompatibles de la lista de palabras SLIP-0039. Identificar la Palabra 11, combinado con hardware acelerado, redujo la estimación restante de fuerza bruta de 803 billones de años a 33 años. La Palabra 13 la redujo aún más a 59 días. Para la Palabra 15, las combinaciones restantes ya estaban dentro de un alcance computacional viable.
La Palabra 16 introdujo una ambigüedad crítica. La tarjeta de recuperación de Trezor mostraba 8 casillas de caracteres para esa posición, pero el video sugería que el cliente había escrito solo 6. Dado que las palabras de SLIP-0039 son fijas, utilizar una longitud de caracteres incorrecta eliminaría por completo la respuesta correcta. El equipo analizó la evidencia y concluyó que la palabra real muy probablemente tenía 6 caracteres. Es probable que dos de las marcas en la copia de seguridad en papel se hayan corrido y fusionado, creando la apariencia de caracteres adicionales.
En lugar de basarse en una sola suposición incierta, el equipo fijó únicamente las restricciones de alta confianza y permitió que el software de recuperación evaluara los candidatos válidos restantes.
En esta etapa, la incertidumbre restante era lo suficientemente pequeña como para hacer viable el cómputo. Con las palabras de alta confianza ya definidas y el conjunto restante reducido, el software propietario de recuperación de criptomonedas de DriveSavers ejecutó el esfuerzo final de fuerza bruta a 28 mil millones de intentos por segundo. La frase semilla correcta se identificó en 5 horas, lo que permitió recuperar la billetera con éxito.
A partir de ahí, la billetera se restauró en un dispositivo de reemplazo y la criptomoneda se transfirió a una billetera segura antes de que los ladrones pudieran actuar.
“La fuerza bruta para encontrar las 10 palabras faltantes habría tomado más de 800 billones de años en hardware estándar, así que tuvimos que encontrar otra manera. El video estaba demasiado borroso para leer las palabras, pero podíamos ver el movimiento de la mano del cliente. Una vez que comparamos esos movimientos con la lista de palabras que utiliza Trezor, la verificación final se ejecutó a 28 mil millones de intentos por segundo e identificó la frase correcta en cinco horas, después de semanas de análisis forense y reducción del espacio de búsqueda.”

Mike Cobb
Director de Ingeniería, DriveSavers Data Recovery
La mayoría de las pérdidas de criptomonedas se derivan de un número reducido de situaciones: una billetera robada, una frase semilla parcial, una contraseña olvidada, un archivo de billetera dañado o un dispositivo de almacenamiento de datos físicamente dañado. Algunos de estos casos pueden recuperarse. Otros no. Todo depende de las condiciones específicas de la falla.
Los expertos en recuperación de criptomonedas de DriveSavers gestionan frases semilla parciales o dañadas, contraseñas perdidas de billeteras de criptomonedas, archivos wallet.dat corruptos, recuperación de PIN de billeteras de hardware y daños físicos en medios de almacenamiento de datos que contienen información de la billetera. El enfoque mostrado en este caso combinó análisis forense de video con software propietario de recuperación. Esa combinación se ajusta a un conjunto específico y poco común de circunstancias para la recuperación de activos digitales.
Para recuperar criptomonedas o para analizar una frase semilla parcial, contacte a DriveSavers Servicios de Recuperación de Criptomonedas al +011 52 664 452 0110.


