Por qué el "truco del congelador" para discos duros no funciona

Los congeladores. Al parecer, hay quienes piensan que no son solo para helados y croquetas congeladas. De hecho, congelar el disco duro para recuperar datos llegó a considerarse una buena práctica. Así es: bastaba con meter el disco en una bolsa de plástico impermeable, apartar las croquetas y poner el disco duro en el congelador. Pasada una hora más o menos, se sacaba el disco y se accedía, como por arte de magia, a la información.
Si al menos todos los problemas tecnológicos fueran tan fáciles de resolver…
Si alguna vez ha sometido, o ha considerado someter, un disco duro a este maltrato gélido, no es el único. De hecho, muchos sitios de referencia tecnológica de renombre, desde PC World hasta Lifehacker, respaldaron y recomendaron congelar un disco duro… hace más de 10 años.
Pero la tecnología ha avanzado bastante desde entonces, y ahora existen alternativas mucho mejores para restaurar datos perdidos. Si desea tener las mayores probabilidades de no perder sus datos para siempre —y a quién no le interesa— siga leyendo para descubrir por qué congelar el disco duro para recuperar datos no funciona y cómo puede mantener segura su información.
Viejo truco, nueva tecnología
Quizá se pregunte cómo funciona congelar un disco duro. ¿De dónde salió esta idea? Aunque parezca una locura, hace mucho tiempo esta teoría tenía en realidad un poco de lógica.
Pero primero, ¿cómo funciona un disco duro, en realidad? Los discos duros están compuestos por una serie de platos magnetizados donde se almacena su información. Para recuperar los datos, unos ejes hacen girar los platos para que los cabezales de lectura y escritura puedan encontrar la información que usted desea. Si los ejes fallan, no es posible acceder a lo que está almacenado en la unidad.
Las averías en los ejes se producen por varias razones, una de ellas es el fallo de lubricación. En este caso, primero los ejes no pueden girar, luego los platos no pueden rotar y, finalmente, los cabezales de lectura y escritura no pueden acceder a los datos. En teoría, congelar un disco duro podría contraer sus componentes y volver a alinearlos. Tiene sentido, ¿verdad?
Este truco se utilizó tanto que algunas empresas de hardware incluso diseñaron sus equipos para funcionar en entornos extremadamente fríos, aumentando las probabilidades de reanimar el disco duro en caso de que se bloqueara.
¡Antes de congelar, pare!
Pero antes de meter el disco duro en el congelador, hay algunas cosas que debe saber. Hoy en día los discos duros son mucho más avanzados, por lo que la congelación tiene un impacto mucho mayor. Los discos duros se fabrican ahora con medidas increíblemente precisas. Incluso el más mínimo desplazamiento de posición, que es justamente el objetivo del truco del congelador, puede afectar negativamente a la capacidad de los cabezales de lectura y escritura para leer su disco duro.
Además, los problemas de lubricación son en su mayoría cosa del pasado, ya que el sistema que proporciona la lubricación ha mejorado enormemente. E incluso si llegara a producirse un problema de lubricación, la unidad normalmente almacena los datos fuera del plato, por lo que la información de todos modos no se ve comprometida.
En resumen, los discos duros modernos no son vulnerables a los problemas de lubricación que se resolvían congelándolos. Verá que, la mayoría de las veces, un disco duro falla por un problema lógico y no de hardware. Por lo tanto, congelar un disco duro no sirve de nada, salvo para destruirlo de forma permanente.
Hardware específico, resultados irregulares
Si está investigando este tema con la intención de salvar un disco duro, probablemente encontrará ejemplos de casos en los que la congelación tuvo éxito. Sí, existen ejemplos de algunos discos duros que podrían responder positivamente al ser puestos en el congelador. Pero el peligro de destruir su hardware, incluso en estas raras situaciones, es real.
En concreto, los discos duros con una capacidad de almacenamiento de datos de 10 GB o menos podrían permitirle recuperar sus datos después de congelarlos. Esto se debe a que estas unidades son conocidas por presentar problemas a temperaturas muy altas. Si un eje se bloquea, congelar el disco duro posiblemente reduzca la fricción para que los ejes puedan volver a funcionar correctamente.
Por lo general, puede saber que su unidad tiene un problema en el eje cuando oye un sonido de traqueteo. En esta situación, su dispositivo reconoce la unidad, pero esta se desconecta mucho antes de que pueda acceder a su información.
Si nota que su disco duro aún recibe corriente y que un disco gira a las RPM óptimas, no sufre de un eje defectuoso. En ese caso, poner el disco duro en el congelador no hará más que hacerle perder el tiempo… y, potencialmente, corroer los componentes.
Cómo la congelación daña los discos duros
Cuando congela el disco duro, cualquier vapor de agua que haya en su interior se convierte en cristales de hielo. Al sacar el disco duro del congelador, esos cristales comienzan a derretirse. El agua resultante puede dañar, y con frecuencia daña, los componentes electrónicos esenciales de la unidad.
Además, si la unidad se usa antes de descongelarse por completo, el cabezal puede chocar contra el plato giratorio del disco duro y provocar una pérdida permanente de datos.
De cualquier manera, los riesgos de congelar el disco duro, considerando que este método ya no es una forma eficaz de recuperar sus datos, sencillamente no merecen la pena.
No es una solución permanente
Incluso si tiene un disco duro que responde a este tratamiento, e incluso si de alguna manera logra evitar que el condensado de la descongelación corroa los componentes de la unidad, esto de ninguna manera es una solución permanente.
Siempre hay una causa subyacente detrás de un problema de ejes y de lubricación. Al congelar el disco duro, usted atiende el síntoma, no la causa. Si —y este es un gran "si"— logra reanimar el disco duro, su objetivo debe ser extraer los datos del dispositivo lo antes posible, antes de que el disco vuelva a bloquearse.
Empiece extrayendo primero la información más importante. De esa manera, si se produce otro fallo antes de que termine, podrá estar tranquilo de haber conseguido lo que más le importa. Mientras extrae los datos del dispositivo, asegúrese de hacer una copia de seguridad para evitar que esto se convierta en un gran problema en el futuro.
Copia de seguridad, copia de seguridad, copia de seguridad
Hablando de copias de seguridad, lo diremos una vez más para que quede claro: HAGA COPIAS DE SEGURIDAD. La primera línea de defensa y, en realidad, su mejor opción para salvar sus datos es hacer una copia de seguridad.
Existen muchas formas de hacer copias de seguridad de su información. Algunos ordenadores incluso cuentan con una función de copia de seguridad integrada (Copia de seguridad de Windows y Time Machine de Apple). Úsela. Establezca una programación y deje que su ordenador haga el trabajo pesado por usted.
También puede utilizar un servicio de copia de seguridad en la nube. Existen muchas opciones gratuitas de almacenamiento en la nube, incluida la suite de Google, pero su espacio gratuito es limitado. Si tiene mucho que respaldar, considere pagar por almacenamiento adicional para guardar su información en su formato original y de alta calidad.
También está el fiable disco duro externo. Son estupendos, porque pueden guardarse en una caja fuerte ignífuga o en una caja de seguridad bancaria. Pero, como normalmente se guardan apartados, es posible que no se actualicen con la frecuencia debida. Además, son vulnerables a los daños por fuego o agua si ocurre una catástrofe.
Todo el mundo debería adquirir el hábito de hacer copias de seguridad de sus datos. Es verdaderamente la forma más fiable de mantener su información a salvo.
Consulte a un especialista en recuperación de discos duros
Sea cual sea la causa, un ingeniero en recuperación de datos de discos duros es su mejor opción cuando su unidad deja de funcionar. Su trabajo es ayudarle a extraer su valiosa información del disco duro, incluso cuando usted piense que ya no hay esperanza.
Las herramientas y técnicas de recuperación de datos están especializadas para los discos duros actuales. Si intenta recuperar la información por su cuenta, es posible que su primer intento sea también el último. Y si solo le queda una última croqueta en el congelador, seguro tendrá cuidado de no quemarla. ¿Por qué debería ser diferente con su disco duro?
Contar con un especialista en recuperación de discos duros garantiza el mejor resultado posible cuando sufre un fallo en su disco duro. Así que no deje su disco duro a la intemperie. Resista la tentación de poner el disco duro en el congelador, y póngase en contacto hoy mismo con DriveSavers para recuperar sus datos.

