Los visionarios Scott Gaidano y Jay Hagan fundaron DriveSavers, una empresa privada, en 1985, en los albores de la era del ordenador personal. Al comprender el valor de los datos digitales y el impacto de su pérdida—ya se tratara de archivos empresariales cruciales o de entrañables fotos familiares—su misión fue maximizar las posibilidades de una recuperación exitosa, ofreciendo al mismo tiempo una experiencia de atención al cliente inmejorable.


